El problema
Teníamos 174 documentos hechos sobre la misma plantilla; en cada uno solo cambiaban datos como el nombre de la persona y el número de folio. El programa de diseño los exportaba como «Mesa de trabajo 1», «Mesa de trabajo 2»… hasta la 174.
Para saber qué era cada archivo había que abrirlo, y renombrarlos a mano era una hora de copiar, pegar y revisar, con el riesgo de equivocarse en un nombre.
Después llegó otra necesidad: unir los 174 documentos en un solo PDF. Las herramientas en línea tienen límites de archivos por vez y exigen subir documentos con datos personales a servidores de terceros.